Felicitando y no castigando

Una de las cosas, y creo que la más importante, que he aprendido es que relacionarnos con nuestros canes desde lo positivo es más eficiente y transformador. Pegar o retar cuando hacen cosas que no corresponde genera conductas represivas que posteriormente se manifestarán en trastornos mayores. Por eso en la educación canina, trabajo desde el festejo cuando aprenden y realizan las actividades que se les indica. De esta manera, se refuerza rápidamente lo correcto de lo no correcto y así es más fluido y beneficioso para todos.

La familia y el perro como manada

Para que esto sea un éxito, debemos contar con la cooperación y participación de todos los integrantes de la familia. De nada servirá enseñarle pautas al perro, si luego no serán llevadas a cabo en su hogar. Por eso, en mi manera de educar, las personas juegan un papel fundamental. Trabajamos en las emociones y en la comunicación corporal y energética con tu compañero de cuatro patas. 

EDUCACIÓN PARA CACHORROS

Según la edad del cachorro la educación puede variar. En todos los casos lo importante es estimularlos al nuevo entorno y minimizar los temores para que no sea un conflicto a partir de la adolescencia y adultez.

HASTA 2 MESES

En esta etapa están con su madre, aprendiendo a salir al mundo. Pueden hacerse algunos ejercicios relacionados a la sensibilización del cachorro con su entorno. Cumplido este tiempo es cuando generalmente se adoptan.

DE 3 A 4 MESES

Los cachorros ya están en edad suficiente de aprender conductas básicas. Es la mejor etapa para aprender.

Costumbre del hogar: designación del lugar del baño, rutina de alimentación, control del ladrido y mordida, respeto a las visitas, respeto a la puerta abierta, vinculación balanceada con su entorno.

Conducta en la vía pública: paseo con correa, límites de la vereda, donde hacer sus necesidades, relación con el mundo exterior, otras personas, otros perros.

DE 5 A 8 MESES

El perro ya está preparado para aprender órdenes básicas, del tipo “anda a la cucha”. También logran mayor tiempo de concentración.  

Costumbre del hogar: designación del lugar del baño, rutina de alimentación, control del ladrido y mordida, respeto a las visitas, respeto a la puerta abierta, vinculación balanceada con su entorno.

Conducta en la vía pública: paseo con correa, límites de la vereda, donde hacer sus necesidades, relación con el mundo exterior, otras personas, otros perros.

EDUCACIÓN JÓVENES, ADULTOS Y MAYORES

A partir de los 8 meses de edad, el perro ya está preparado para recibir una educación completa. Va a continuar siendo el juego el incitador director, pero las instrucciones verbales son las que toman predominancia. 

Es el momento que aprenda las instrucciones para que adopte las conductas esperadas por los dueños. Aquellos perros que reciban educación por primera vez, comenzarán por la educación primaria, en caso que no hayan aprendido todavía:

Costumbre del Hogar: Designación del lugar del baño, rutina de alimentación, controlar del ladrido y mordida, respeto a las visitas, respeto a la puerta abierta, vinculación balanceada con el entorno.

Conducta en la vía Pública: paseo con correa, límites de la vereda, donde hacer sus necesidades, relación con el mundo exterior, con otras personas y otros perros

Otros aspectos a trabajar son: agresividad por posesión de alimento u objetos, hiperactividad, ladridos desbordantes, ansiedad, destrucción o ingesta de elementos personales. 

A mayor edad, mayor dedicación. Nunca es tarde para cambiar los malos hábitos y tener un perro equilibrado.